Fotografía y ensayo
CÁPSULAS EDITORIALES
«Lo que hace a la fotografía un invento extraño es que sus materias primas son la luz y el tiempo».
John Berger, en Otra manera de contar
Amamos cada vez que llega un libro de fotografía a nuestro taller. Es un mundo muy distinto a la literatura. Implica nuevos retos y cuidados en cada etapa de la producción. El diseño maneja ritmos más abstractos que debemos entender, la preparación de archivos es más meticulosa para garantizar que las imágenes se traduzcan con fidelidad a las planchas, y la impresión debe revisarse pliego por pliego, ajustando densidades y tonos de la tinta para que cada imagen se vea muy similar a como el autor nos la entregó en pantalla.
Con esto en mente, hoy queremos hablar de la fotografía como la conocemos nosotros dentro de los oficios del libro. Pero no quisimos inclinarnos hacia la fotografía editorial. Quisimos darle todo el protagonismo a nuestro tema del mes, sin subordinarlo a textos. Por eso escogimos un género que conecta el mundo de la narrativa con el mundo de las imágenes sin necesidad de palabras: el ensayo fotográfico.
Traemos referentes para inspirarnos, conceptos básicos para entender y un reto muy emocionante para practicar. Con el reto, además, queremos abrir la posibilidad de que un nuevo libro de fotografía salga de nuestro taller.
Para inspirarnos
La fotografía cumple muchas funciones. Puede documentar, puede vender, puede expresar o puede conmover. Aquí hacemos un paso rápido por sus géneros más comunes.
Para entender
El ensayo fotográfico
El ensayo fotográfico, también llamado fotoensayo, es una narrativa visual. Se trata de una serie de fotografías cuidadosamente escogidas y secuenciadas para contar una historia.
Se originó a finales de la década de 1920 en periódicos ilustrados de Alemania. Comenzó con un tono objetivo y distante para reportaje, y se usó para familiarizar a las audiencias con las transformaciones de un mundo en modernización (MoMA).
Ahora, los fotoensayos tienen más libertad para la reflexión y el arte. Las imágenes, con su lenguaje universal, permiten enriquecer una historia con distintos matices y perspectivas. Abren el espacio para hacer conexiones y alcanzar niveles de comprensión más profundos.
¿Qué se puede contar en un fotoensayo?
Un ensayo fotográfico puede argumentar una postura ética
o servir como diario íntimo sobre las cosas cotidianas.
Puede revelar una adicción global
o documentar las vistas desde las ventanas de una wafflería.
Para hacer
Imagina que tu revista favorita sacó una convocatoria para publicar ensayos fotográficos.
El reto es este:
1- Escoge una pregunta que quieras explorar a través de tu lente.
2- Toma las fotos o haz una selección de las que ya tienes.
3- Piensa cómo vas a presentar tu ensayo. La diagramación también hace parte de la narrativa. ¿Qué ritmo llevan las fotos? ¿Vas a agregar textos que complementen?
4- Comparte tu fotoensayo con un párrafo introductorio (pitch).
El mejorfotoensayo se lleva:
1- Una asesoría para autopublicación de nuestro equipo comercial.*
2- Una prueba física (maqueta) de la propuesta que enviaste.**
*Responderán tus dudas sobre el proceso de publicar un libro de fotografía, te guiarán en costos y analizarán las posibilidades que tiene tu proyecto tanto en producción como en comercialización.
**Solo aplica para Colombia. Tendremos en cuenta la forma de presentar el fotoensayo. ¡Cuida la diagramación!









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